"Cuando acometemos un texto literario el cual va a ser alquimizado por la maquinaria escénica, es por que desde hace algún tiempo nos perturba con sus imágenes inconcientes, con sus apariciones recurrentes, con sus señales de humo..." Jaiver J. Escribe algo sobre ti.
viernes, 13 de agosto de 2010
sábado, 31 de julio de 2010
De Samuel Beckett
"Ultimas horas de la tarde dentro de algùn tiempo"
La cinta lleva al viejo Krapp la voz de un Krapp sano, de treinta y nueve años, que habìa padecido por la soledad y las tinieblas que siempre lo persiguen. Este Krapp joven està en la edad indicada para hacer un primer balance de su vida. Krapp en el escenario y Krapp en la cinta, la paradoja humana del tiempo de los propòsitos.
El viejo se revuelve en su pasado, en las cintas -en su memoria- en busca de lo que haya valido la pena, tropieza con el otro Krapp, treinta años mas joven que ha llegado a ser un extraño para èl, que escuchò cintas, buscando algo que hubiera valido la pena: el presente no tiene nada que ofrecer y los mejores años fueron aquellos en que aùn era posible ser feliz. Pero ahora esta felicidad -hasta donde puede existir- es tan solo una felicidad recordada.
El viejo Krapp solo puede tenderse en la oscuridad en la vivia cuando era joven y trata de desandar lo andado: vuelve a ser, vuelve a ser. Al final solo le queda un momento de la cinta pasada que despierta su Eros, nada màs que Eros. ¿Es esto mucho, es esto poco? Krapp no nos lo dice. Se limita a mirar inmovìl, al vacìo, mientras la cinta sigue girando silenciosamente.

"Espiritualmente, un año de lo màs negro y pobre hasta aquella memorable noche de marzo, en el extremo del muelle, bajo el ventarròn, jamàs lo olvidarè, en que todo se me aclarò. Al final la revelaciòn. Me imagino que esto es sobre todo lo que debo grabar esta noche, pensando en el dìa en que mi labor como escritor estè concluìda...(vacila)...Para el fuego que la abrazò".
Extracto de Krapp La Ultima Cinta.
martes, 13 de julio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO
Homenaje en los 156 años de su nacimiento.
Luego de esta ùnica publicaciòn en vida., Rimbaud viajò incansablemente como poseìdo, maldiciendo la poesìa. Visitò muchos paìses (nòrdicos, orientales, regiones exòticas) para finalmente anclar su Barco Ebrio, en los puertos ardientes de Afrìca, en una pequeña ciudad distante al Mar Rojo: Harar, punto de traficantes de mercancìas y esclavos, desde allì radicado en una casa comercial, el genio de la literatura del Siglo XIX, se aislò totalmente del mundo artìstico. Luego como cuentan sus biògrafos, lo veremos en medio del desierto dirigiendo grandes caravanas en regiones azotadas por tribus salvajes.
Arthur Rimbaud muere a los 37 años en el puerto de Marsella, sur de Francia, en el hospital de la concepciòn, despùes de amputàrsele una pierna. Ya es famoso en Parìs, y su literatura empieza a extenderse ràpidamente.

Para una ciudad como la nuestra, amante de la poesìa, Rimbaud significa lo esencial de ese encuentro entre la palabra y la acciòn. Ese desbarajuste enterior a que se hace necesario llevar nuestra conciencia, la necesaria revitalizaciòn de la poesìa actual, convertida en espectàculo y objeto de uso, de moda. Eslo que entre otras muchas cosas nos anima a pasar "Una Temporada en el Infierno" por medio del artes escènico, la alquimia que nos lleva a encontrar la plasticidad, su atmòsfera, y los personajes fantasmales de su cosmogonìa interior, precipitàndonos a crear nuevos lenguajes teatrales.
Direccion y Dramaturgia: Jaiver Jurado.
miércoles, 9 de junio de 2010
AMERIKA A LOS OJOS DE KAFKA
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Todo el mes de junio de jueves a sábado a las 8 de la noche se presentará esta obra en el Teatro Oficina Central de los Sueños
Amerika a los ojos de Kafka
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Kafka; el nombre (y el hombre) de la desesperanza, del desasosiego, del dolor de la existencia, de la angustia y del sinsabor, expresados en grandes tesoros de la literatura como Cartas al Padre, El proceso, La metamorfosis y Muralla China, sin embargo dejó, entre su no muy prolífica pero sí intensa obra, un libro, no tan pequeño, en el que a diferencia de su restante producción literaria, abre una pequeña brecha de esperanza y se permite sutilmente vislumbrar la felicidad tras una divagación por el pedregoso camino de la vida.
Amerika es el título que recibe este kafkiano singular que el Teatro Oficina Central de los Sueños trae para su nueva temporada.
“Retomamos un texto de Kafka, que es una obra que él escribe más o menos en 1913 a partir de un cuento llamado El Fogonero. Él lo rehace y escribe esta gran novela. Esta es la historia de un alemán de 16 años que debe exiliarse de su país debido a que embarazó a una sirvienta, y va entonces tras el sueño americano, así como lo hicieron tailandeses asiáticos, chinos, turcos, en fin”, explica Jaiver Jurado, director, sobre este montaje que fue ganador de Beca de Creación de la Alcaldía en el 2004.
“En ese momento de eclosión económica tan fuerte, este joven llega allí, desembarcando de un gran barco, da inicio así a un periplo que incluye algunas experiencias cómicas y otras más trágicas, muy al estilo de David Copperfield o Tom Sawyer. Aventuras de juventud, de ese espíritu rebelde muy a lo Balzac”, indica Jaiver, destacando que esta novela rompe totalmente con el esquema conocido de Kafka, lo cual hace de esta obra una que hay que conocer para comprender realmente al escritor en toda su dimensión, que abarcó, para sorpresa de muchos, una obra de este estilo, llena de matices y de un perenne sentimiento de esperanza.
“Al final, después de muchos sinsabores, llega el personaje principal a Oklahoma, un lugar al que todos son bienvenidos. Max Brod, biógrafo, en las notas sobre la novela, dice que Kafka le abrió el cielo a este personaje, reencontrándolo con sus padres y dándole un trabajo, regalándole algo así como la felicidad, algo no usual en Kafka”. Expresa el director que es como un acto de compasión de Kafka por este desventurado, “el autor se compadece un poco y le construye un paraíso imposible, se da la libertad de romperse a sí mismo”, apunta.
La puesta en escena
Esta obra, que ha sufrido una reinvención después de su estreno inicial hace varios años, ofrece grandes momentos de teatralidad, y según cuenta Jaiver, tiene una gran posibilidad de personajes y de escenarios gracias a que su narración se nutre a partir de episodios colmados de personas, de sensaciones y de acciones. “Lo que hacemos es recoger los personajes y caracterizarlos con muchas acotaciones de una riqueza impresionante, lo cual le da mucha fuerza al montaje, inmerso todo en un universo kafkiano con una escenografía muy contemporánea”. Así, son en total 8 actores haciendo más o menos 40 personajes, todos pintorescos, todos profundos, y todos cargados de elementos que ayudan a comprender al pesimista, que en esta obra no lo es tanto, de Kafka.
“Acá el espectador asiste a una obra interesante, aventurezca y muy dinámica. A una observación aguda sobre la construcción de los personajes. Cuando el público se entera que Kafka nunca conoció Estados Unidos, se sorprende de la fidelidad con la que él describió a este imperio. Es una obra visionaria que planteó desde ese momento lo que sería este país”.
| La obra se estrena tras el arribo del grupo a Medellín, luego de una exitosa gira nacional que incluyó a Bogotá y Sincelejo. |
Este es el gran tema y la gran reflexión de esta obra: el exilio, el éxodo. El partir, las búsquedas, los abandonos, las ganancias y las pérdidas. Los descubrimientos y las ausencias. “El ser humano tiene en la genética el ser exiliado y exiliador, (si no existe esa palabra habría que proponerla porque es algo que existe). El exilio a causa de la guerra, o en pos del dinero. En cualquier lado el hombre o es exiliado o exiliador. Algunos, incluso, se exilian hacia adentro, y eso nos sucede a los artistas, tenemos que padecer muchas veces el exilio de una sociedad que considera que todo esto es fútil”.
Rescate - La obra | |
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lunes, 24 de mayo de 2010
AMERIKA de Franz Kafka

(El Desaparecido)
Por Jaiver Jurado
Volver a kafka, reconvenirse en un lenguaje amplio y poderoso, acercarse a la cueva del minotauro, esculcar las gavetas del tiempo, husmear sus cartas de amor? a Felice B., a Milena Jesenkà, escuchar sus profundas meditaciones frente al Joven Gustav Janouch, o Maxbrod, leer, leer atrapados sus inevitables desenlaces en el artista del Hambre, del trapecio, Josefina en el pueblo de los Ratones, la esquizofrenica despedida de Joseh K. deambular sin fin aquello que llaman lo Kafkiano, lo insondable, lo abismal. Vovel a ese aroma hermoso y desesperante es hoy lo que nos convoca en esta velada teatral.
El periplo de su protagonista Karl Rossmasnn muchacho de 16 años proscrito por sus padres a tierras extrañas, a la mejor manera de los personajes Dickesianos, es un andar sin destino, un azar tràgico, en medio de los paisajes humanos màs grotescos que desbordan el naturalismo de la novela, es la memoria de un sueño de Kafka, de algo que quizà era la realidad.
EL DESAPARECIDO
Como se llamò inicialmente la obra, tambièn podria estar inspirada secretamente en la mejor tradicion Jasìdica, esa hermosa literatura patriarcal hebrea que tanto leyò nuestro autor, aunque Rossmann no es propiamente un personaje judìo, "Nosotros los judìos, nacemos ya viejos" (agregarìa Franz Kafka). O ser una variante de la llamada novela de formacion o educaciòn sentimental a la manera de Flaubert o Goethe, de las que Kafka tanto querìa, o en fin "una grana payasada" donde toda empresa termina bajo el signo de la fantasìa, la confusiòn y la fàbula, al decir de Walter Benjamin. Es tambien una exòtica profecìa sobre la gran naciòn del norte, una mirada lanzada desde lo màs recòndito para casi describir un paìs ficcionadamente real.
miércoles, 21 de abril de 2010
FIN DE VIAJE
Por: Jaiver Jurado
Desde hace
algunos años nuestro grupo ha querido poner en escena obras e historias de los poetas colombianos, aunque lo hemos intentado algunas veces, este anhelo se ha visto extrañamente atrasado por pulsiones y senergias que nos lanzaban por caminos distintos, tal vez creemos era necesaria esa distancia inicial, las cosas en el arte asumen lógicas contrarias a las de la propia naturaleza dialéctica, fue asi como emprendimos el camino hacia un tetro que hemos denominado poético, degustando entre otros la palabra abismal de Sylvia Plath en poema para tres mujeres, la profunda cosmogonia de Arthur Rimbaud, en una temporada en el Infierno, sintiendo la inmensa soledad a que nos invita Samuel Beckett en Krapp la ultima cinta, también cristalizando uno de nuestros sueños: Van Gogh el poeta del color, de igual forma Amerika de Kafka y Lorca en fin, una pléyade de artistas de la sonoridad y la plastica.Hoy después de ese deambular nos hemos detenido en in crece de caminos llamado poesía colombiana y desde una perspectiva nueva nos hemos adentrado en la tarea recóndita de revisar autores, tendencias y épocas muy de la mano de Oscar González nuestro asesor literario, provocador de delirios y profundas reflexiones en el grupo.
Después de hacer una selección infernal nos quedamos con Jose Asuncion Silva, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Gonzalo Arango y Maria Mercedes Carranza, ellos son los personajes poetas, protagonistas de Fin de Viaje, ellos habitaron durante un siglo cada uno a su turno la geografía colombiana, sus poéticas fueron el telón de fondo de un país fraticida e indolente de la que lograron abstraer mundos coloridos, trágicos y novedosos, regalandonos nuevos perfumes y miradas caleidoscópicas de su convulsa y esperpéntica realidad, con todo eso y con sus vidas hemos armado un mundus una antología de textos que el instinto nos fue llevado hacia otras exploraciones artísticas frente al tiempo y espacio como conceptos más amplios y allí han quedado ellos atrapados en nuestra dramaturgia.
Fin de Viaje no es entonces, un homenaje a la poesía colombiana, ni un sartal de biografías, ni un recital esotérico de estos autores, es un extrañamiento ficcionado un poco a lo Dante, que muestra al poeta su destino, a dónde van los poetas?, esos seres especiales y trágicos, que lugar los acogería lejos de tiranos y hasta de sus propios congéneres como don Francisco de Quevedo y Villegas que sin empachos decia en su libro "sueños": los poetas por su osadía deben ir enjaulados a los porfundos infiernos y como castigo deben recitarse unos a otros sus propios versos eternamente.
Fin de Viaje es también una mirada desapasionada y profunda sobre la poesía colombiana del último siglo, la cual ha padecido no solo el embate de las tendencias de todo tipo abrumándola, si no que es la invitacion a revelar las desventuras políticas e intereses mezquinos que embargan permanentemente a nuestro país.
Esta obra inicia una nueva etapa de nuestro grupo que ha 12 años de existencia busca consolidar su propia dramaturgia, su manera de hablarle a un público que también creemos ha cambiado y que necesita nuevas formas expresivas desde el teatro, buscando con empeño nuestra propia edentidad como artistas y como colombianos.
¿Que enigma tendremos que decifrar nosotros los poetas, ahora que estamos muertos?
